Entender el análsis de sangre (parte 1)

Entender un análisis de sangre (Parte 1)

El análisis de sangre es una práctica habitual y normalizada en la medicina de atención primaria, este es el primer paso a la hora de realizar cualquier diagnóstico. Aunque debe ser siempre un profesional de la salud quien interprete los resultados de la analítica, no está de más que los pacientes conozcan cuál es el funcionamiento de esta prueba. Además del diagnóstico médico, entender con algo más de profundidad en qué consiste el análisis de sangre, permite tener una mayor consciencia y un mayor control sobre nuestra salud.

Empecemos por el principio.

¿Qué es un análisis de sangre?

El análisis de sangre es un instrumento de diagnóstico médico utilizado con el fin de obtener una visión general del estado del organismo. Una de sus grandes ventajas es la posibilidad de adquirir una amplia cantidad de información a partir de una pequeña muestra y mediante un sencillo procedimiento, la extracción de la sangre.

A través del análisis químico de la sangre es posible conocer las diferentes deficiencias fisiológicas del cuerpo derivadas de problemas de salud, deficiencias nutricionales, infecciones o enfermedades. Para el diagnóstico completo de dichas patologías, será necesaria la realización de muchos otros exámenes médicos; no obstante, los resultados del análisis de sangre son una primera hoja de ruta sobre la que empezar a trabajar. Más allá del diagnóstico, esta prueba médica permite vigilar el desarrollo de enfermedades crónicas, verificar la eficiencia de un tratamiento concreto, evaluar la situación y funcionamiento de los diferentes órganos, detectar trastornos hemorrágicos y conocer el estado del sistema inmunitario.

¿De qué está compuesta la sangre?

Conocer la composición de la sangre es fundamental para entender qué elementos de la analítica hay que tener en cuenta. A grandes rasgos, la sangre está compuesta por:

  • Células sanguíneas, divididas en glóbulos rojos (transportan el oxígeno a todos los tejidos del organismo), glóbulos blancos (encargados de la defensa del organismo) y plaquetas (ayudan a detener el sangrado en una hemorragia así como facilitar que la sangre fluya evitando los coágulos).
  • Plasma. Es la parte líquida de la sangre, constituida mayoritariamente por agua. Es la sustancia donde se encuentran suspendidas las células sanguíneas además de otras sustancias como proteínas, azúcares y lípidos; como los famosos triglicéridos o colesteroles. Entre los diferentes tipos de proteínas que forman parte del plasma se encuentran los anticuerpos (inmunoglobulinas), aquellos que nos defienden de las infecciones como el Covid-19. Para detectar el nivel de inmunidad de una persona frente al virus se lleva a cabo una prueba serológica de anticuerpos, donde se analizan las inmoglubinas IgA, IgM e IgG.

¿Qué vemos en el análisis de sangre?

El análisis de la sangre determinará las características y el estado de las células sanguíneas, así como de otros elementos presentes en el plasma. Dependiendo de la cantidad y morfología de dichos elementos, se pueden obtener un diagnóstico general del estado de salud del organismo.

¿Cómo se hace un análisis de sangre?

  • Recuento de los glóbulos rojos. Estos valores pueden aumentar o disminuir en determinadas patologías.
  • Recuento de los glóbulos blancos.
    • Neutófilos, suelen aumentar al comienzo de infecciones víricas o quemaduras. Cuando los niveles disminuyen suele ser síntoma de una neutropenia.
    • Eosinófilos, aumentan los niveles cuando existe parasitosis o procesos alérgicos.
    • Basófilos, incrementa su aparición también en procesos alérgicos.
    • Linfocitos, aumentan con las enfermedades virales; como la varicela, la hepatitis o el covid-19, así como en las enfermedades crónicas.
    • Monocitos, aumentan en infecciones crónicas y víricas.
  • Recuento plaquetas. Los niveles altos aumentan el riesgo de obstrucción de los vasos sanguíneos pudiendo generar un episodio de trombosis. Por el contrario, los índices bajos de plaquetas pueden provocar hemorragias.

Además de la observación de las células sanguíneas, el análisis de sangre implica el examen de:

  • Los niveles de hemoglobina, pigmento que se encuentra dentro de los glóbulos rojos y le da el color rojo a la sangre y proteína encargada de transportar el oxígeno. Una cantidad baja de hemoglobina indica el principio de la anemia.
  • Obtención del hematocrito, valor que determina el nivel de glóbulos rojos en la sangre. Si este valor es demasiado bajo puede darse por una patología hematológica. Por otro lado, un valor demasiado alto podría indicar deshidratación, enfermedad pulmonar o cardíaca o alguna anomalía como la policitemia.
  • El Volumen Corpuescular Medio (VCM), valor que indica el tamaño de los glóbulos rojos, el cual puede aumentar o disminuir en algunas enfermedades.
  • La Concentración de Hemoglobina Corporal Media (CHCM), es decir, la cantidad de hemoglobina existente en los glóbulos rojos; un valor útil sobre todo la para la detección de la anemia.

La química sanguínea: ¿qué se evalúa en los análisis de sangre?

Los principales parámetros que se evalúan en un análisis de sangre rutinario son:

  • La glucemia, cantidad de glucosa que se encuentra en la sangre. Si los niveles de glucosa son altos se trata de un caso de hiperglucemia; es decir, las células no son capaces de absorber la glucosa, quedándose esta en la sangre y produciendo cuadros diabéticos.
  • El perfil lipídico es el conjunto de valores que determinan los tipos de grasas existentes en la sangre.
    • Colesterol total: la suma de los diferentes tipos de colesterol.
    • Colesterol HDL, popularmente conocido como el “colesterol bueno” es el encargado de facilitar al organismo el trabajo de eliminación del colesterol LDL.
    • Colesterol LDL, comúnmente conocido como “colesterol malo”. La acumulación de este en el torrente sanguíneo puede obstruir los vasos, incrementando así el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
    • Triglicéridos, las grasas que el cuerpo almacena en el cuerpo.
  • El análisis del perfil hepático, se centra en el funcionamiento del hígado, un órgano bastante complejo cuyos niveles pueden verse alterados por diferentes motivos. Los índices hepáticos se verán alterados si existen patologías de carácter hepático como la cirrosis, la hepatitis, cáncer de hígado, enfermedad de Wilson, etc.
  • Análisis de los compuestos nitrogenados obtenidos a través de la alimentación como el ácido úrico, la urea o la creatininia.
  • Análisis de la cantidad de minerales en el organismo. Estos son fundamentales para el desarrollo del esqueleto, la realización de innumerables acciones básicas como la contracción muscular o la transmisión de impulsos nerviosos. Algunos de los minerales más importantes son:
    • Sodio. Unos niveles altos de sodio en la sangre pueden generar hipertensión; asimismo, la hipotensión puede estar causada por la deshidratación.
    • Potasio. Tanto en este caso como en el anterior, unos niveles alterados estarían relacionados con trastornos del riñón.
    • Calcio. Los índices anormales de calcio en la sangre pueden estar relacionados con enfermedades oseas o de las glándulas paratiroides.
    • Cloro. Al igual que ocurre en con el sodio y el potasio, los niveles poco equilibrados de cloro se vinculan a alteraciones renales.

Análisis de sangre sin pinchazo

Los análisis de sangre son fundamentales para conocer el estado general de la salud del paciente, su mayor inconveniente es el procedimiento mediante el cual se extrae la muestra. Para muchas personas, entre los que se encuentran niños y niñas, este sencillo procedimiento puede suponer una verdadera odisea. Por padecer miedo o fobia a las agujas, o por tener las venas demasiado pequeñas, hacerse un análisis puede convertirse en un momento muy desagradable.

Además, muchas veces las analíticas de sangre producen hematomas; ya sea porque la aguja traspasa la vena y la sangre se derrama fuera de esta, o porque la aguja no llega a introducirse del todo.

En Oksygen Experience contamos con un innovador sistema que permite hacer análisis de sangre sin pinchazos, sin extracción de la sangre y sin dolor. Analizamos hasta 130 parámetros sanguíneos en unos 6-8 minutos, a través de biosensores colocados en cinco puntos del cuerpo.

Un análisis de sangre para cada caso

Los análisis de sangre son una herramienta excepcional para el diagnóstico de las diferentes patologías, es por ello, que existen diversos tipos de pruebas centradas en diferentes campos. En Oksygen Experience te ofrecemos más de 20 tipos de análisis de sangre, para que encuentres el que mejor se adapta a tus necesidades.

  • Analíticas para personas mayores diferenciada por sexo.
  • Analíticas de control del embarazo.
  • Analítica ginecológica.
  • Analítica para el control endocrino.
  • Analítica para el control de la diabetes.
  • Analítica para el control hepático.
  • Analítica para el control de la tiroides.
  • Analítica para el control de la osteoporosis.
  • Estudio de coagulación.
  • Estudio de Anemia.
  • Marcadores tumorales diferenciados por sexos.
  • Analítica de vitaminas y suplementos.
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