Oxigenoterapia-injertos-colgajos

Tras la implantación de un injerto o un colgajo es necesario prestar especial cuidado a las heridas restantes de la cirugía; tanto la del área donde se extrajo el trozo de piel, como del propio injerto o colgajo.

Como en todas las intervenciones quirúrgicas, las heridas necesitan un periodo de cicatrización y rehabilitación de la zona intervenida, el cual podría alargarse por diversos motivos, e incluso en los peores casos puede llegar a producirse una cronificación de la herida.

La oxigenoterapia es un tratamiento médico que tiene el objetivo de prevenir esta situación, ayudando a acelerar el proceso de cicatrización, o en caso de complicación en la herida, paliar los síntomas y ayudar a la rehabilitación de la zona

El oxígeno hiperbárico está indicado para los casos de heridas crónicas o úlceras, encontrarás toda la información sobre el tema en nuestro artículo Oxigenoterapia para la prevención y cicatrización de úlceras y heridas crónicas.

Más allá de los cuidados básicos que requiere una herida de tipo quirúrgico para su completa cicatrización, la oxigenoterapia permite hacer frente a las posibles complicaciones que puedan darse tras la operación. Si quieres saber cómo ayuda este tratamiento en la cicatrización y el mantenimiento de injertos y colgajos, no te pierdas nuestro artículo Oxigenoterapia para injertos y colgajos (enlace cuando esté publicado).

A continuación, te explicamos cuáles son las principales complicaciones de los injertos y colgajos y qué papel tiene el oxígeno hiperbárico en el proceso de cicatrización y recuperación.

1. Hacer frente a la hipoxia y restablecer los niveles de oxígeno

Una de las principales afecciones de los injertos y colgajos es la aparición de zonas hipóxicas, es decir, áreas con bajos niveles de oxígeno. La falta de oxígeno tiene serias consecuencias en las proteínas responsables de la generación den nuevas células, así como los procesos de proliferación, metabolismo y apoptosis celular. El oxígeno es el combustible indispensable que necesitan las células para su correcto funcionamiento, así como el desarrollo de gran diversidad de procesos bioquímicos. La hipoxia es una de las principales causas de la cronificación de las heridas.

El tratamiento con oxigenoterapia actúa directamente sobre las regiones hipóxicas, ya el incremento de los niveles de oxígeno en sangre permite su llegada a las zonas con déficit, restableciendo los procesos normales de recuperación y rehabilitación.

2. Mejora la circulación sanguínea

Aunque existen claras diferencias entre los colgajos, estos se nutren por sí mismos de flujo sanguíneo, y los injertos, obtienen la sangre a partir de la zona donde están ubicados, ambos presentan un problema común: dificultades en la circulación sanguínea de la zona.

El incremento de oxígeno en sangre ayuda a restablecer el flujo circulatorio normal, permitiendo que la sangre llegue correctamente a todos las áreas y tejidos del organismo. Como consecuencia, los injertos y colgajos reciben la cantidad de sangre necesaria para tu integración en el cuerpo, además de acelerar el proceso de cicatrización de la herida.

3. Revitalizar la zona mediante la angiogénesis: la creación vasos sanguíneos nuevos.

La medicina hiperbárica ayuda a la revitalización de injertos y colgajos, ya que promueve la angiogénesis, es decir, la creación de nuevos vasos sanguíneos, acelerando así el proceso de integración y regeneración. Al mejorar el proceso reparativo se consigue proteger mejor contra las infecciones y reducir las zonas de necrosis. Por otro lado, el oxígeno hiperbárico promueve la proliferación de fibroblastos, elemento que conecta tejidos y órganos, lo que a su vez incrementa los depósitos de colágeno y la fibronectina.

4. Reduce el edema y acelera el proceso de cicatrización

El tratamiento con oxigenoterapia tiene un papel clave en la primera fase de la cicatrización de heridas. Especialmente durante la formación de tejido de granulación durante las primeras semanas de recuperación. La hipoxia, anteriormente comentada, frena este tipo de procesos, por lo que es de vital importancia abordar esta afección cuanto antes.

Asimismo, el aumento de oxígeno en sangre mejora la circulación sanguínea, lo que permite que el óptimo transporte de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas a la zona del colgajo o injerto, así como al área de origen. Un flujo sanguíneo deficiente es otra de las causas por las que una herida puede llegar a cronificarse.

Por otro lado, el oxígeno hiperbárico produce un efecto antiinflamatorio generalizado, lo que reduce el edema postquirúrgico, contribuyendo no solo al proceso de cicatrización, sino a la prevención de complicaciones futuras y la eliminación, casi absoluta, del dolor.

5. Fortalece el sistema inmune y previene la infección de las heridas

Una herida todavía abierta es un foco perfecto para la proliferación de bacterias, lo que podría dificultar y alargar el proceso de cicatrización. La medicina hiperbárica mejora el sistema inmune, por lo que el cuerpo estará más preparado para defenderse de posibles infecciones. En esta línea, el aumento de los niveles de oxígeno favorecen la fagocitosis, proceso mediante el cual una célula absorbe a otra de menor tamaño. Este es uno de los mecanismos de respuesta principales del organismo frente a virus y bacterias.

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